Gestora de fundamentos superfluos en periodos de inspiración, figura emblemática de tiempos absolutos, protagonista de secuestros novelescos y premeditados, símbolo de sustento sin procedencia aparente, imagen utilitaria en desinteresadas causas, supiste entregar momentos de iluminación en causas ilustrativas más allá de lo imaginado gracias a tu gran aporte y tu mejorado estilo.

(La Gotita nos falló, pues).
Vaya mi más sentido homenaje a Señora Vaca. Te recordaremos.